marzo 18, 2011

Soledad

A veces la soledad se manifiesta de maneras mucho mas variadas que la carencia de personas a tu lado…
A veces la soledad es este puto dolor en la boca de mi estomago o aquel teléfono indispuesto a mi disposición…en este momento no es mas que el reloj pasando los minutos, horas y días sin que nada ni nadie llame mi atención.
Desde aquellos incidentes decidí quedarme a vivir la vida sin compañía alguna. Ciertas veces salgo a rondar espacios públicos, me rodeo de desconocidos para poder sentirme acompañado de aquel vacío que constantemente los humanos guardan en sus bolsillos. Ese desocupado lugar en sus vidas que prefieren ignorar; disfrazándolo de amistades cínicas, compañías inseguras e intereses materiales. Cuando estoy enajenado por sus soledades es cuando me siento vivo y puedo notar que al menos me tengo a mi mismo, entonces esta soledad se vuelve una eterna compañía sin limites. Solitario y acompañado como nadie vuelvo a las paredes que esconden indignos y frustrados recuerdos junto a un maloliente colchón que día tras día desecha mis sueños.
Lanzando mi ultima esperanza a un rincón inalcanzable debo resignarme a perder la cordura, vuelvo a observar rostros, situaciones y personajes imaginarios en el techo de mi habitación, cierro los ojos con desesperación y me doy por vencido frente a la inconciencia, trasladando mi vida a un mundo mejor.



Con muchas ganas de escribir pero pocas intenciones de publicarle, por eso puse esto. Es un texto bastante antiguo...sin embargo me parece uno de los mejores que ha salido de mi cabecita. Terminando lo que tengo en mente pondré algo más del momento. La foto también es mía, sacada en alguno de esos paseitos por la ciudad.

marzo 07, 2011

Sin Principio Ni Final



  Comenzar y terminar son situaciones con las que nunca he congeniado del todo. No estoy segura del motivo, pero cuando me pongo a pensar…simplemente no veo el sentido de  aquello. Me explico, todas las culturas tienen una fecha para empezar un “nuevo año”. Siempre está el momento para marcar un antes y después. Como si en aquel entonces las cosas, y vida en general, cambiara de algo.

  En mi punto de vista, para referirme al estado rotatorio de la tierra, cualquier momento puede tomarse como un comienzo, acaso ¿no es el 31 de Diciembre el lugar donde la tierra estuvo hace tantos días atrás? ¿no es el amanecer la misma postura de hace 24 horas?...entonces cual es la diferencia del día 15 de enero, 25 de julio o 30 de septiembre para marcar el “comienzo”. Sé que las explicaciones físicas al respecto son miles, y no busco desacreditar a los astrónomos que tanto se preocupan de meticulizar el tema. Pero más allá de la situación, localidad y movimiento del planeta en el espacio; nosotros como sociedades, culturas y humanos que somos nos empeñamos en buscar principio y final a todo. ¿Por qué no conformarnos con la idea de que, al igual que la tierra, nos encontramos una y otra vez en una posición que ya estuvimos antes?.

  Para mí, la vida no comienza, no acaba y tampoco avanza. No hablo estar estancado en lo que somos, claro que no. Inevitablemente las cosas cambian, vivimos ciclos y situaciones específicas a las que podría asignárseles comienzo y final – si así lo deseáramos – pero voy al hecho de la “obsesión” humana por clasificar todo en inicio/conclusión.

  Marcamos nuestro tiempo con años, pautamos el día con horas, el clima seccionado en estaciones, rotación planetaria con meses… ¿Entonces, cuando disfrutamos? Ah, claro, cuando termina el aburrimiento… ¿Acaso no podemos mezclar lo sentido? ¿No se pueden dar 2 situaciones juntas? ¿Por qué terminar algo para comenzar otra?.

  Todos hablan de que “terminó” el verano, que “comienzan” los estudios, trabajo, etc. La verdad es que yo continúo siendo la misma persona en todo momento, sin preocuparme por manecillas del reloj o ubicación del calendario…deberíamos aprender a no clasificar la temporalidad de las cosas. Preocuparnos por vivir, disfrutar en vez de delimitar las situaciones con un comienzo y final…