julio 27, 2011

Dialogo Sin Empezar [i]


Pudiera ser que la costumbre de pensar en algo es lo que me mantiene viva. No es que vaya por la vida pensando en cualquier cosa, no. Es aquello lo que ronda por mi sien. Entonces todo va tomando color, poco a poco. Por ejemplo esa desagradable sensación en mi boca, cuando comienzo a fantasear toma la forma debida. Se va volviendo suave al tacto, frío al contacto y dulce para mi paladar.
Si no fuera así, mi cuerpo se limitaría al acto de tragar; sin saborear lo que prueba. O aquellos eternos paseos, no serían nada si no pudiera dedicar el tiempo a ir construyendo esa telaraña de imaginaciones. Como cuando debo estar acompañada, que insulsas me parecen las conversaciones ¡Cuán tedioso se hace el tiempo! Si alguien o algo retiene mi mente, guardo las fantasías en un tierno y dulce cajón. Para empezar, las doblo de manera fugaz, no valla ser que algún mínimo detalle resulte dañado. Soplo sobre ellas un poco de tranquilidad, de esa manera les aseguro que volveré al primer tiempo libre. Para terminar: cierro con un suspiro, esto da la esperanza que me pertenecen.
Me sentara frente a ti y hablara de caminar sobre la luna, reirías burlescamente. Si te contara las hazañas de una inusual familia aventurera, me mirarías con asombro. Cuando te dijera que busco un aura intransitoria, donde son justamente esas fantasías las que me han perpetuado en algún subconsciente, reaccionarias con recelo…por esto mismo es que nunca hablo de aquello.
Un silencio provocado por tu incapacidad de comunicarte con lo fantasioso. Una negligencia frente a lo nuevo, lo imposible de creer algo que no has visto, la inhabilidad de ver esperanza en lo ajeno…aquello y más, confecciona entre nosotros un dialogo de nunca empezar.
Salvadora Gomez

junio 30, 2011

MANIFESTANDO

I can’t speak or understand your lenguage
but i love wen you said tath words in my ears.
Palabras que se las ha llevado el viento,
por que nunca quisimos perdurar
aquel encuentro furtivo
a moment to love, passion and our inexistence.
Because, you and i is just imagination…a dirty fantasy expanded for a dry desert.
Poetry, poetry...pleasse don’t poetry – are your words in my mind
your memories in my eyes...nothing to say.

Ok, son anhelos imposibles.
Tú allí, tan lejano para alcanzar...mil sucesos frente a tus impávidos ojos.
Y yo aquí, ¡otro extremo del mismo continente!
Crees no recordar
en el fondo la semilla sigue gestando.

Luces fugaces continúan disparando, sabes que deberás volver al origen, al pasado.
Esa vida que aún no deseas recordar.
El tiempo continúa, we play diferents games.
I elude my future, you deny your past...y la vida como si nada sucediera a nuestro alrededor.

Me escondo en fantasías ajenas
tú finges vivirlas
…yo sueño, tú concretas...

And thats is our life, you coming here by causality...read this with no concience...come on, you know
the words belong to you...my dear muse...




Dissolved Girl de Massive Attack, las imagenes son de la pelicula Immortel (ad vitam)

junio 16, 2011

Sin Historia


En las noches de insomnio suelo extrañar lluviosos bosques de fantasía, sueños de niña y alguna que otra aventura que me atrevía a vivir cuando el miedo no fue algo cercano a mi piel. La lluvia al amanecer me hace pensar, tomar decisiones, aclara mis ojos provocando un lánguido y reparador sueño. Añoro los días que eternamente llovía y evanescentes aromas brotaban de las piedras. Cuando caía agua del cielo soñaba sin reparo alguno, no había consecuencia para mis acciones y una leve magia inundaba mis pensamientos…ahora no volverá a llover…poco a poco esta civilización deteriora el planeta y los sueños de mi adolescencia. Muchas veces me agradaron las precipitaciones, no eran molestia para mis actividades; siempre pude jugar, correr y por sobre todo escribir.
No puedo olvidar aquella visita al cementerio donde después de un largo camino me encontré con majestuosas tumbas en un verde paisaje, sarcófagos rodeados de planificados árboles ocultaban la realidad. Me adentre un poco y descubrí que detrás de aquellos adinerados apellidos había un lugar de eterna tristeza, tumbas sin nombres eran fabricadas artesanalmente, familiares cavaban agujeros donde depositaban a quienes en vida los habían acompañado.
Después de abrir mis ojos a la dulzura de la verdadera realidad una oscura nube comenzó a mojar mi abrigo, no podía moverme. Debía quedarme un momento allí. Era un tardío silencio de mi parte para honrar a los muertos que habían sido llorados desde el corazón de la pobreza y no en un decorado funeral. Era mi respeto para aquellos que debían ocupar el rincón más remoto del cementerio, para los que eran ocultados  del paisaje, aquellos que no tenían nombres, cruces, fechas o citas que los diferenciaran…no eran más que muertos sin recuerdos, gente que no había sido parte de la historia.
Otros momentos memorables eran largas caminatas entre fornidos árboles que bruscamente se mecían a nuestro alrededor. Nos contentábamos con caminar por senderos sin nombre donde se debía saludar a todo el que pasara tu lado. Solía contar historias de mi abuela, del diablo, la vida campestre y comentar sobre míticos personajes tan temidos en mi infancia.
Un día nos incorporamos por el borde de un canal, el sonido del agua relajaba mis pasos y aun puedo recordar como mis zapatos entraban en contacto con el barro mientras mis carcajadas irrumpían la zona, las aves arrancaban y algún que otro animal se movía entre los arbustos.
Al final del camino llegamos a lo que, podría jurar, era el paraíso. Una granja repleta de animales a los pies de un frondoso cerro era según mi parecer, el mejor estilo de vida que podría llevar. Los patos graznaban pues un pequeño niño los perseguía y revolcaba en el lodo sin parar de reír. Mis carcajadas anteriores me parecieron cínicas y hostigosas frente a tan dulce inocencia.
Era el medio día y mi estomago exigía comida. Nos instalamos en un muelle frente al canal; que por cierto era profundo, ancho y navegable. Luego de unas agradables frutas sentí ganas de reposar y esas tablas sobre el agua eran el lugar perfecto para dormir. La humedad no parecía un impedimento en aquel entonces y sin pensarlo más me recosté con la vista fija en el cielo.
Fue toda una tarde de relatos y risa, una lancha llena de gente pasó frente a nosotros, un mutuo saludo hizo el momento más agradable aún. En ese entonces creí que nunca seria feliz en mi vida si me alejaba de esa tranquilidad, de aquellos sueños y gente inocente.
Al volver a casa la lluvia golpeaba nuestra ropa y la felicidad en la mente era algo indescriptible. Sabíamos que no seria eterno y por lo mismo nos gustaba disfrutarlo al máximo. Sabíamos que con esa vida al morir se nos enterraría al fondo de cualquier cementerio, seriamos los que nadie recordaría…seriamos gente que no quiso formar parte de esta historia


Otra historia robada a mi querida Salvadora., con quien me he reconciliado y vuelve a formar parte del elenco de heteronimos....

junio 05, 2011

Aprendizaje

¡Desgarra la tan sagrada escritura y sentirás libertad en su esencia misma!

Para destrozar lo ajeno no existen parámetros                                          ¿venganza?
                         Como he amado casa situación en que lo hice
                                                                                       Pero es que no lo tiene
                 Podría serlo…

                            Vamos mujer, abre esas piernas al demonio mismo como tanto lo deseaste. No pasaremos más allá de la propia tumba.

                                             Un brindis de reconciliación
Fuiste tú, no tengo idea pero al carajo mismo con aquello
                               ¡Silencio, señores jueces!
                                                                     
                    ¡Tranquilo, la victoria no se gana con solo una batalla!

 Sin embargo está vació, desde aquí arriba se siente calido y sorprendente. Dudo que alguna vez quiera rebozarlo, sin embargo, cuando ocurra en falso pánico volveré a golpearlo hasta morir…que dulce belleza: el miedo fingido que crezca y revele su presencia. Interminable dolor asumido como merecido pago, fue la única manera de enmendar. 
El agua corre en el sentido contrario al que debe, aletargado tono de espera. Roja sangre impulsada sin previo aviso, cuando en realidad sabíamos –incluso esperábamos- que eso ocurría…no había vuelta atrás. No hay arrepentimiento.
Muerte, muerte, muerte…la última es razonada y natural…un poco menos química y más poética… ¡PERO MUERTE AL FIN Y AL CABO! Igual que los anteriores, todo desagüe contamina el mismo mar.

Un pequeño abuso y retoque de sus enseñanzas éticas, estéticas, morales y leales…
¡Si, tal como lo crees! Un movimiento en falso por cada paso dado.
De todas maneras ese beso nos llega, sin dolor cargo con sus muertes.

mayo 28, 2011

Cuestionar

Sentado en un rincón puedo observar que muy pocas veces en la vida me detengo a pensar en lo que estoy llevando a cabo. Por las mañanas me despierto sin dificultad porque mi cerebro está previamente preparado para funcionar sin detención alguna, al besar lo labios de aquella mujer los siento de la misma forma como sentí hace meses atrás los de aquella otra mujer que solía acompañar mis noches.

Por las mañanas el agua lavando mi cuerpo no despierta mi mente, sigo sin notar diferencia alguna…todo es igual que ayer, el próximo día y siempre. La ducha solo sirve para ordenar sistemáticamente las acciones en mi cabeza. Un tazón de café con una dosis vitamínica me hará funcionar más eficiente.
Mis planes a futuro nunca pasan de la mediocridad, no salen del pensamiento común de un joven profesional; con el tiempo terminare de pagar el auto para seguir con una casa. De esta forma tendré buen trabajo, auto y casa…instantáneamente, casi como moscas a la miel, vendrá una buena mujer, los niños y tendré mi familia funcional como mis padres, profesores, amigos y entes sociales lo predispusieron para mí. Me alegrare de saber que cumpliré con sus expectativas. Me siento satisfecho de ser productivo para esta humanidad, me agrada sentirme parte de esta colectividad donde cada uno cumple sus tareas.
Por la noche al volver a casa la sonrisa de mis labios ha desaparecido, no logro entenderlo pero el cansancio no me deja notar que estoy haciendo lo correcto, debe ser normal. Estoy seguro que a todos les pasa cuando no han tenido un buen día. El asunto se vuelve un poco más tedioso y problemático, cada día al volver se me hace más difícil sonreír ¿Será que todas son malas jornadas? No lo creo, nuevamente debe ser normal, no hay de qué preocuparse. Cumplo con los cánones de perfección y eso demuestra que nada sale mal.
Llega el día sábado y no deseo hacer nada realmente, recostado sobre mi cama comienzo a cuestionar la realidad ¿Supe elegir las opciones que me dio la vida? Llamo a mis progenitores y lo consulto. Quedo tranquilo cuando me hacen notar que soy una persona exitosa, a pesar de yo que sienta lo contrario. Mi padre dice que la juventud suele sentirse insatisfecha y eso demuestra ambición, lo que es bueno. Buscare metas más lejanas, daré los paso más grandes y eso me hará sentir al fin tranquilo.
Decidí tomar decisiones más complicadas, para que esperar si tengo los medios para optar por lo grande de inmediato. Mis padres, familiares y amigos me felicitan, dicen que una mujer como aquella es de envidiar…a pesar de todo sigo sintiendo sus labios como los de cualquier otra mujer. Rápidamente dejo de sentir placer ¿Será normal todo esto? Auto último modelo, mujer envidiable,  gran puesto de trabajo y la insatisfacción continúa. Lo vuelvo a consultar con gente cercana. Me aconsejan buscar amantes, tener familia paralela o gastar mi dinero en vicios sanos.
En los últimos treinta y cinco años escuche a toda esa gente, seguí consejos, cumplí las esperanzas de todos y más…hice correctamente lo que pidieron…supe responder como un ciudadano ejemplar lo hubiese hecho…pude participar de esta sociedad…fui parte de esa masa colectiva que busca el bien común… ¿Bien común? No había pensado en aquello nunca ¿Actuando como ellos lo dictan se llega a un bien común o solo respondo a sus necesidades? Me cuestiono…los cuestiono.
Sentado en este rincón me doy cuenta que nunca salí de lo mediocre, no supe ir más allá hasta este momento. El tomar iniciativas propias es mal visto, no puedo preguntar a nadie si sería una buena idea pero esta vez confiare en mi propio instinto…me cuestiono…los cuestiono.
Me pongo de pie y dejo de responder a expectativas ajenas, mejor tomar decisiones propias… creo que sería bueno detenerme a cuestionar si lo que hago es lo correcto para mi…después de todo no fueron esas personas las que vivieron mi existencia, fui yo quien tuvo que soportar sus miedos, errores y vivir la vida por ellos...me cuestiono…los cuestiono…





Esta historia no me pertenece, no es que la halla escrito otra persona, pero en teoria la hizo una de mis tantas personalidades y no precisamente Lady Bug. Por estos días ellas se encuentran un poco reñidas, por eso es que "una" publica lo de la "otra"...creo que con buenos tragos y una larga conversación conmigo misma todo se solucionará ¡Eso espero!

abril 25, 2011

POESÍA PERDIDA

A:  Se murió Gonzalo Rojas.
B:  Waaa...(silencio)
A:  Me dijeron recién.
B:  Pienso cosas terribles: los poetas son mortales, un día perderemos a Nicanor y vamos quedando sin los grandes.
A:  Son inmortales, se van pero igual quedan. Rojas se muere, pero igual está.
B:  ¡Que positivo! Me duele perder su genialidad. Quedamos con mucho, pero pudo ser más.
A:  Mejor quedarse con lo que quedó ¡Total ya es eterno! Como diría Jodorosky: trascendió.
B:  Esa mente llena de ideas y con la carencia de pensantes que hay. Aún que influenció a futuros.


Un laberinto en constante movimiento
una forma desigual que cambia sin detenerse
no hay motivo que no lo haga cuestionar.

Miles de recovecos que nadie a descubierto,
una mirada irónica y despectiva del raciocinio común
genial creatividad con escasa cobertura.

Conocimientos acumulados de un mundo adolorido
desprecio por los pares y autosatisfacción en plenitud.

Cómodo retiro entre palabras acumuladas
silencio que habla sin mayores precedentes.

Todo esto y más es lo que va acumulando su cráneo, 
todo esto y más es lo que cabe en su cabeza,
todo esto y más es lo que tiene un genio en sus pensamientos,
todo esto y más es lo que hace vivir a un poeta.

(Salvadora G.)


abril 15, 2011

Ella



Era una hermosa casa de dos pisos y una oscura buhardilla. Típica estructura de esos pueblos perdidos en algún bosque del viejo continente. La planta baja era de piedra, el segundo piso de oscura madera y sobre todo esto, estaban las pequeñas ventanas del entretecho.
En el salón principal una chimenea iluminaba las oscuras, frías y ventosas tardes de invierno. Donde la nieve caía sin pudor alguno; acariciando suavemente las ventanas, como si quisiera hacer un poco más enternecedora la jornada.
Era en este lugar donde ella vivía. Preocupándose de mantener el orden y una impecable limpieza. Siempre estaba atareada con algún bordado, la recolección de leña o simplemente confeccionando su vestuario. Ella no gustaba de las modas modernas, prefería los largos y femeninos vestidos. Como los que usaban a principios del siglo pasado; que, sin mucho adorno, daban una estilizada imagen a su alta figura. Así transcurrían sus días.
Su máximo éxtasis se encontraba en la primavera, cuando lánguidos y tímidos rayos de sol comenzaban a derretir la blanca nieve. Dedicaba todo su tiempo al cuidado del jardín. Eran cuatro los escalones en la entrada, que ella bajaba con una dichosa sonrisa en el rostro, para llegar a ese verde prado. Allí tenía violetas, cedrón, flores varias y sus preferidas: rosas blancas. Les devolvía la vitalidad perdida con la fría temporada anterior, para luego adornar el hogar con fastuosas y aromáticas decoraciones.
El jardín terminaba en una blanca verja que separaba la casa del camino. Muy rara vez alguien pasaba por ahí, los vecinos del pueblo cercano tenían variadas supersticiones sobre aquel lugar. Ella los entendía, incluso se alegraba. De esta manera no era interrumpida por molestas situaciones. Estaba al tanto que las personas le temían, le parecía obvio que a esos humanos les espantara la presencia de una muerta. Si, eso es lo que ella era. Una simple y común difunta. Había aceptado su condición y no estaba molesta ni apenada por aquello. Sabía que en alguna lejana época, no se molestó en llevar la cuenta, tuvo una vida como cualquier otra persona. Nunca pensaba en eso, las memorias de esa existencia estaban clausuradas en el último piso de la casa, dentro de baúles que nunca abrió y se prohibía siquiera pensar en aquello. No le interesaba recordar su trágica muerte ni el lejano lugar donde había ocurrido. Porque, en vida, ella residía muy lejos de allí; en otra tierra, con una situación muy distinta a la de hoy.
Así era como vivía, si es posible usar esa palabra, ella en una perfecta burbuja de tranquila felicidad. Podríamos compararla con esos bellos personajes de los cuentos de hadas, donde no existe mal, por que todo finalizó en un “vivieron felices para siempre”.
Algunas veces, cuando finalizaba sus labores, paseaba por lugares que circundaban la casa. Se adentraba en el bosque para admirar la belleza, deleitándose con el cantar de aves, roce del viento y recostándose a mirar los rallos de sol penetrando a través de fastuosos árboles. Suspiraba por la hermosa existencia que llevaba. En otras ocasiones llegaba hasta el río, para darse un baño en sus tranquilas aguas. Tomando la precaución que ninguna persona estuviera cerca y la pudiese observar nadando desnuda. Tenía una quisquillosa moral. Algo en su interior le decía que antes de morir no había sido de esa forma; pero como aquel tema era tabú, prefería comportarse como una correcta mujer hogareña.
En algunas ocasiones, muy pocas en realidad, se había encontrado con un algún curioso niño que, ignorando los consejos paternos, se vio atraído al misterioso lugar. Ella lo observaba con enfado, no gustaba de la compañía. “¿Qué haces, intruso? ¡Vete de aquí, de inmediato!” le había dicho, pero él la observaba consternado y con extraña fascinación. “¡Te digo que te alejes! Tus padres te castigarán y azotaran por la desobediencia” Pero el jovenzuelo continuaba sin pronunciar palabra alguna, tampoco se veía intimidado por esa mujer. De hecho, daba un paso adelante y tomaba asiento en una pequeña roca. La miraba hipnotizado, el blanco de su piel le parecía hermoso, esos grises ojos le atraían y la cabellera negra le parecía irreal. Como un ángel caído del cielo. Ella comenzaba a perder su paciencia, lo podías notar en la mirada. Recordemos que ella no tenía vida y la osadía del niño, no solo perturbaba su tranquilidad; si no que también le recordaba su estado. Entonces como solo puede hacer un alma a la que se le ha negado la entrada al cielo e infierno; un ser que se encuentra en el limbo de este mundo sin tener el descanso que merece, ella desenterraba los bajos instintos de su interior. Esos sentimientos que humanos no podemos si quiera entender, pues solo pertenecen a demonios, almas en pena o quizá al diablo mismo. Así estallaba la rabia en su interior, haciendo que se elevara del suelo y levitando en el aire, se mostraba como lo que realmente era. El intruso veía asombrado como la piel cambiaba por un corroído tono amarillento, dejando que se vieran los sucios y desagradables huesos. El rostro cambiaba por un horroroso cráneo malgastado, donde los ojos refulgían fuego y de la boca emanaban blanquecinos gusanos, esos que descomponen el cuerpo una vez que ha sido sepultado. Un putrefacto olor impregnaba el lugar, las ropas eran andrajosos harapos y como si aquello no fuese suficiente, ella le hablaba con una estrepitosa voz enardecida, que te haría recordar las peores pesadillas o historias de personas poseídas por el Anticristo. “He dicho que te alejes ¡Maldito mocoso mal criado! Prometo mandarte al infierno, donde padecerás los peores castigos, hasta que ruegues por el descanso eterno, que te será negado por el mismísimo Lucifer” Al pobre niño se le entumecían los huesos y el cuerpo no le respondía para arrancar. Intentaba que sus músculos se movieran, pero no respondían a sus mandatos. Ofendida por la reacción, comenzaba a rugir improperios en alguna lengua desconocida. Esto era suficiente para que el intruso se pusiera de pie y corriera a todo lo que le daban sus cortas piernecitas. Llegaba al regazo materno llorando de terror. Contaba su experiencia y por bastante tiempo sufriría de pesadillas por el encuentro, sin reconocer lo que había visto, cuestionaba si era realmente una mujer, una bruja, un demonio o Satanás en persona.
Una vez que el percance pasaba, ella retomaba sus acostumbradas labores. Por la mañana aseaba el hogar, cuidaba el jardín; en la tarde paseaba por los bosque recolectando leña y llegado el atardecer se arrimaba al fuego para coser o bordar algún nuevo vestido, como la perfecta dueña de casa que ella era.


Esta es mi última creación, estaba a punto de dormir cuando vino a mi mente. Sin mayor preámbulo, tuve que sentarme a escribir. La imagen es una pintura de Monet, gran representante del impresionismo francés.

marzo 18, 2011

Soledad

A veces la soledad se manifiesta de maneras mucho mas variadas que la carencia de personas a tu lado…
A veces la soledad es este puto dolor en la boca de mi estomago o aquel teléfono indispuesto a mi disposición…en este momento no es mas que el reloj pasando los minutos, horas y días sin que nada ni nadie llame mi atención.
Desde aquellos incidentes decidí quedarme a vivir la vida sin compañía alguna. Ciertas veces salgo a rondar espacios públicos, me rodeo de desconocidos para poder sentirme acompañado de aquel vacío que constantemente los humanos guardan en sus bolsillos. Ese desocupado lugar en sus vidas que prefieren ignorar; disfrazándolo de amistades cínicas, compañías inseguras e intereses materiales. Cuando estoy enajenado por sus soledades es cuando me siento vivo y puedo notar que al menos me tengo a mi mismo, entonces esta soledad se vuelve una eterna compañía sin limites. Solitario y acompañado como nadie vuelvo a las paredes que esconden indignos y frustrados recuerdos junto a un maloliente colchón que día tras día desecha mis sueños.
Lanzando mi ultima esperanza a un rincón inalcanzable debo resignarme a perder la cordura, vuelvo a observar rostros, situaciones y personajes imaginarios en el techo de mi habitación, cierro los ojos con desesperación y me doy por vencido frente a la inconciencia, trasladando mi vida a un mundo mejor.



Con muchas ganas de escribir pero pocas intenciones de publicarle, por eso puse esto. Es un texto bastante antiguo...sin embargo me parece uno de los mejores que ha salido de mi cabecita. Terminando lo que tengo en mente pondré algo más del momento. La foto también es mía, sacada en alguno de esos paseitos por la ciudad.

marzo 07, 2011

Sin Principio Ni Final



  Comenzar y terminar son situaciones con las que nunca he congeniado del todo. No estoy segura del motivo, pero cuando me pongo a pensar…simplemente no veo el sentido de  aquello. Me explico, todas las culturas tienen una fecha para empezar un “nuevo año”. Siempre está el momento para marcar un antes y después. Como si en aquel entonces las cosas, y vida en general, cambiara de algo.

  En mi punto de vista, para referirme al estado rotatorio de la tierra, cualquier momento puede tomarse como un comienzo, acaso ¿no es el 31 de Diciembre el lugar donde la tierra estuvo hace tantos días atrás? ¿no es el amanecer la misma postura de hace 24 horas?...entonces cual es la diferencia del día 15 de enero, 25 de julio o 30 de septiembre para marcar el “comienzo”. Sé que las explicaciones físicas al respecto son miles, y no busco desacreditar a los astrónomos que tanto se preocupan de meticulizar el tema. Pero más allá de la situación, localidad y movimiento del planeta en el espacio; nosotros como sociedades, culturas y humanos que somos nos empeñamos en buscar principio y final a todo. ¿Por qué no conformarnos con la idea de que, al igual que la tierra, nos encontramos una y otra vez en una posición que ya estuvimos antes?.

  Para mí, la vida no comienza, no acaba y tampoco avanza. No hablo estar estancado en lo que somos, claro que no. Inevitablemente las cosas cambian, vivimos ciclos y situaciones específicas a las que podría asignárseles comienzo y final – si así lo deseáramos – pero voy al hecho de la “obsesión” humana por clasificar todo en inicio/conclusión.

  Marcamos nuestro tiempo con años, pautamos el día con horas, el clima seccionado en estaciones, rotación planetaria con meses… ¿Entonces, cuando disfrutamos? Ah, claro, cuando termina el aburrimiento… ¿Acaso no podemos mezclar lo sentido? ¿No se pueden dar 2 situaciones juntas? ¿Por qué terminar algo para comenzar otra?.

  Todos hablan de que “terminó” el verano, que “comienzan” los estudios, trabajo, etc. La verdad es que yo continúo siendo la misma persona en todo momento, sin preocuparme por manecillas del reloj o ubicación del calendario…deberíamos aprender a no clasificar la temporalidad de las cosas. Preocuparnos por vivir, disfrutar en vez de delimitar las situaciones con un comienzo y final…

febrero 24, 2011

Una latinoamericana con ilusión...

            En una de esas tantas conversaciones que he tenido en mi vida, alguien dijo que era una lastima vivir la época que nos tocó. Estuve de acuerdo...muchas veces me he encontrado fantaseando con que el periodo de dictaduras y golpes de estados vividos en Latinoamérica no sucedieron, entonces me pregunto como sería todo.           
No voy a tocar el tema de ni perdón ni olvido, no hoy por lo menos. Pero se debe reconocer que, al menos en Chile, el periodo militar frenó cultura, educación y obviamente todo tipo de expresión artística. En tan solo una generación pasamos de fabricantes artísticos – como producto nacional – a generar una masa social consumista, carente de opinión e imitadores de un american dream chanta ¿o no?...claro, claro, no todos van dentro del mismo saco; pero creo que se entiende a que me refiero.           
Mis padres hablan de música, teatro, cine, literatura y arte sin problema alguno. Esto no es por que vengan de una alta clase social, todo lo contrario. Con orgullo puedo decir que tuvieron solo educación pública, pero en aquel entonces el conocimiento no era visto como looser (típico modismo de yanqui al peo). El saber era accesible a todos, cotidiano y necesario para hacerte valer. ¿Ahora que sucede? Se necesita el coro del último regueton…por que claro, solo aprendemos el coro; ni siquiera es necesaria la canción completa.               
Una amiga me dijo que por momentos soy demasiado ingenua, pero anoche viendo a Calle 13 en el festival (me reconozco como gran fan de la banda) tuve la ilusión de que mi patria, Latinoamérica, comenzaba a retomar el crecimiento que le fue truncado. Recordé algunas de esas personas que he conocido y han valido la pena y me di cuenta que tal vez si está comenzando esta nueva revolución educativa – por llamarla de alguna forma – donde  sin importar posición social, intereses propios o estilo de vida nuestro continente se volverá más humano, más propio y menos…mmm…imitación…menos…menos…esa mierda que estamos siendo ahora (me costo dar con una expresión suave y honesta al mismo tiempo).
            ¿Estoy siendo un tanto ilusa al pensar que mi tierra volverá a renacer con lo que es? Puede que si, pero es que imaginen: el común de los ciudadanos sabiendo que Mistral y Neruda no son los únicos poetas chilenos, la gente leyendo al menos un libro al mes, el arte como profesión y no hobby, más teatro y menos farándula…wow mi imaginación se esta sobrepasando...pero tengo la esperanza de que Latinoamérica aún vive, que solo está tomando una siesta pero nuestro pueblo la despertará y será la gente misma quien retomará su voz…


Soy la fotografía de un desaparecido
Soy la sangre dentro de tus venas
Soy un pedazo de tierra que vale la pena
 
Pd: con cariño para esa persona que me acompaña a soñar que podremos vivir de poesía, arte y expresión…por los actos poéticos que llevaremos acabo en un futuro no muy lejano ;p

febrero 16, 2011

Alucinaciones Ajenas

- Pareces tan real, cuando me despierte todo será peor. Estas alucinaciones van a acabar con migo - Dije con todo mi pesar.

- No estas alucinando - Dijo con voz serena.

- ¡Si lo estoy! - Contesté enfadada. - Si esto fuera real, tu no estaria…. - No puede terminar la frase, las lágrimas recorrían mi rostro.


Él se acerco a mí y susurró: 
- Si te dijera que soy real ¿me creerías? - Negué con la cabeza.
- Si te demostrará que soy real, ¿me creerías? - No le contesté
- ¿Me creerías? -Volvió a insistir algo nervioso, no le volví a contestar.

¿Que clase de alucinación era esta? Definitivamente cuando despertara iba a matarme...


El texto pertenece al fanfic Always In My Mind, de SHOPIECULLEN1918 (modifiqué ortografía y fallas de redacción para mejor entendimiento) . La imagen es el cuadro Adele Bloch-Bauer de Gustav Klimt.

febrero 13, 2011

Escenas Noctámbulas

Bum – bum – bum…

Mi corazón bombeaba la sangre con ritmo, el oxigeno hostiga mis pulmones, las sabanas rozando mi piel y los parpados cerrados. Todo perfecto para la inconciencia del dormir.

Pocas ideas divagan en mi mente, puedo sentir el relajo de mi cuerpo.

No pude notar cuando comenzó todo, fue aquel respiro, tal vez un sordo sonido a lo lejos, el viento que entró por mi ventana o mi mente lo empezó sin estimulación externa.

La imagen me golpea duro. Si no estuviese acostumbrada abriría mis ojos, pero esto se ha hecho rutina. Lo que veo no está dentro de mi mente o imaginación, es detrás de mis parpados. No necesito planearlo, sucede por si solo y fuera de mi control. Algunas veces me asustaba, pero la única escapatoria es abrir los ojos. Cuando vuelvo a cerrarlos, todo vuelve a estar ahí…

Esta noche lo veo sentado en el borde de una cama, levemente inclinado hacia el frente. Sus manos toman su cabeza y agarra su cabello con fuerza. El torso desnudo muestra su palidez, solo lleva unos jeans oscuros. Repite el gesto del cabello, me pregunto que lo tendrá aproblemado esta vez. Levanta su rostro y entonces puedo observar más.

Esos ojos me son conocidos de algún lugar. El labio superior se mueve con una destreza que aprendí a comprender en estas extrañas prolepsis. Trata de sonreír, le cuesta un poco. Está afligido, me lo dice la tensión de sus cejas. Dice algo que no puedo oír – curiosamente mi acceso se restringe solo a lo visual – es una petición. Ese brillo en sus ojos me dice que todo se va arreglando, el problema se resuelve, de a poco comomienza una conversación. El roce de sus labios muestra como habla con alguien que está fuera de mi campo visual. Pasan los segundos, me pongo nerviosa. La imagen continúa.

Una sonrisa, amo esa sonrisa. Nunca lo he visto en mi vida, pero sé que cuando sonríe mi pecho se dilata al máximo. Al parecer también hay carcajadas. Toma algo a su costado, una camiseta negra. Pasa sus brazos por ella y se pone de pie.

Me interrogo cual era su problema, me gustaría una visual completa de la habitación…

…las imágenes se difuminan, desaparecen y mis ojos vuelven a la oscuridad…no hay nada…he llegado a conocer bastante a esa persona y solo a través de involuntarias ensoñaciones

Mi mente ha despabilado, se me hará imposible dormir. Otra noche más de insomnio, otra  noche de haber visto aquello...