junio 30, 2011

MANIFESTANDO

I can’t speak or understand your lenguage
but i love wen you said tath words in my ears.
Palabras que se las ha llevado el viento,
por que nunca quisimos perdurar
aquel encuentro furtivo
a moment to love, passion and our inexistence.
Because, you and i is just imagination…a dirty fantasy expanded for a dry desert.
Poetry, poetry...pleasse don’t poetry – are your words in my mind
your memories in my eyes...nothing to say.

Ok, son anhelos imposibles.
Tú allí, tan lejano para alcanzar...mil sucesos frente a tus impávidos ojos.
Y yo aquí, ¡otro extremo del mismo continente!
Crees no recordar
en el fondo la semilla sigue gestando.

Luces fugaces continúan disparando, sabes que deberás volver al origen, al pasado.
Esa vida que aún no deseas recordar.
El tiempo continúa, we play diferents games.
I elude my future, you deny your past...y la vida como si nada sucediera a nuestro alrededor.

Me escondo en fantasías ajenas
tú finges vivirlas
…yo sueño, tú concretas...

And thats is our life, you coming here by causality...read this with no concience...come on, you know
the words belong to you...my dear muse...




Dissolved Girl de Massive Attack, las imagenes son de la pelicula Immortel (ad vitam)

junio 16, 2011

Sin Historia


En las noches de insomnio suelo extrañar lluviosos bosques de fantasía, sueños de niña y alguna que otra aventura que me atrevía a vivir cuando el miedo no fue algo cercano a mi piel. La lluvia al amanecer me hace pensar, tomar decisiones, aclara mis ojos provocando un lánguido y reparador sueño. Añoro los días que eternamente llovía y evanescentes aromas brotaban de las piedras. Cuando caía agua del cielo soñaba sin reparo alguno, no había consecuencia para mis acciones y una leve magia inundaba mis pensamientos…ahora no volverá a llover…poco a poco esta civilización deteriora el planeta y los sueños de mi adolescencia. Muchas veces me agradaron las precipitaciones, no eran molestia para mis actividades; siempre pude jugar, correr y por sobre todo escribir.
No puedo olvidar aquella visita al cementerio donde después de un largo camino me encontré con majestuosas tumbas en un verde paisaje, sarcófagos rodeados de planificados árboles ocultaban la realidad. Me adentre un poco y descubrí que detrás de aquellos adinerados apellidos había un lugar de eterna tristeza, tumbas sin nombres eran fabricadas artesanalmente, familiares cavaban agujeros donde depositaban a quienes en vida los habían acompañado.
Después de abrir mis ojos a la dulzura de la verdadera realidad una oscura nube comenzó a mojar mi abrigo, no podía moverme. Debía quedarme un momento allí. Era un tardío silencio de mi parte para honrar a los muertos que habían sido llorados desde el corazón de la pobreza y no en un decorado funeral. Era mi respeto para aquellos que debían ocupar el rincón más remoto del cementerio, para los que eran ocultados  del paisaje, aquellos que no tenían nombres, cruces, fechas o citas que los diferenciaran…no eran más que muertos sin recuerdos, gente que no había sido parte de la historia.
Otros momentos memorables eran largas caminatas entre fornidos árboles que bruscamente se mecían a nuestro alrededor. Nos contentábamos con caminar por senderos sin nombre donde se debía saludar a todo el que pasara tu lado. Solía contar historias de mi abuela, del diablo, la vida campestre y comentar sobre míticos personajes tan temidos en mi infancia.
Un día nos incorporamos por el borde de un canal, el sonido del agua relajaba mis pasos y aun puedo recordar como mis zapatos entraban en contacto con el barro mientras mis carcajadas irrumpían la zona, las aves arrancaban y algún que otro animal se movía entre los arbustos.
Al final del camino llegamos a lo que, podría jurar, era el paraíso. Una granja repleta de animales a los pies de un frondoso cerro era según mi parecer, el mejor estilo de vida que podría llevar. Los patos graznaban pues un pequeño niño los perseguía y revolcaba en el lodo sin parar de reír. Mis carcajadas anteriores me parecieron cínicas y hostigosas frente a tan dulce inocencia.
Era el medio día y mi estomago exigía comida. Nos instalamos en un muelle frente al canal; que por cierto era profundo, ancho y navegable. Luego de unas agradables frutas sentí ganas de reposar y esas tablas sobre el agua eran el lugar perfecto para dormir. La humedad no parecía un impedimento en aquel entonces y sin pensarlo más me recosté con la vista fija en el cielo.
Fue toda una tarde de relatos y risa, una lancha llena de gente pasó frente a nosotros, un mutuo saludo hizo el momento más agradable aún. En ese entonces creí que nunca seria feliz en mi vida si me alejaba de esa tranquilidad, de aquellos sueños y gente inocente.
Al volver a casa la lluvia golpeaba nuestra ropa y la felicidad en la mente era algo indescriptible. Sabíamos que no seria eterno y por lo mismo nos gustaba disfrutarlo al máximo. Sabíamos que con esa vida al morir se nos enterraría al fondo de cualquier cementerio, seriamos los que nadie recordaría…seriamos gente que no quiso formar parte de esta historia


Otra historia robada a mi querida Salvadora., con quien me he reconciliado y vuelve a formar parte del elenco de heteronimos....

junio 05, 2011

Aprendizaje

¡Desgarra la tan sagrada escritura y sentirás libertad en su esencia misma!

Para destrozar lo ajeno no existen parámetros                                          ¿venganza?
                         Como he amado casa situación en que lo hice
                                                                                       Pero es que no lo tiene
                 Podría serlo…

                            Vamos mujer, abre esas piernas al demonio mismo como tanto lo deseaste. No pasaremos más allá de la propia tumba.

                                             Un brindis de reconciliación
Fuiste tú, no tengo idea pero al carajo mismo con aquello
                               ¡Silencio, señores jueces!
                                                                     
                    ¡Tranquilo, la victoria no se gana con solo una batalla!

 Sin embargo está vació, desde aquí arriba se siente calido y sorprendente. Dudo que alguna vez quiera rebozarlo, sin embargo, cuando ocurra en falso pánico volveré a golpearlo hasta morir…que dulce belleza: el miedo fingido que crezca y revele su presencia. Interminable dolor asumido como merecido pago, fue la única manera de enmendar. 
El agua corre en el sentido contrario al que debe, aletargado tono de espera. Roja sangre impulsada sin previo aviso, cuando en realidad sabíamos –incluso esperábamos- que eso ocurría…no había vuelta atrás. No hay arrepentimiento.
Muerte, muerte, muerte…la última es razonada y natural…un poco menos química y más poética… ¡PERO MUERTE AL FIN Y AL CABO! Igual que los anteriores, todo desagüe contamina el mismo mar.

Un pequeño abuso y retoque de sus enseñanzas éticas, estéticas, morales y leales…
¡Si, tal como lo crees! Un movimiento en falso por cada paso dado.
De todas maneras ese beso nos llega, sin dolor cargo con sus muertes.