¡Desgarra la tan sagrada escritura y sentirás libertad en su esencia misma!
Para destrozar lo ajeno no existen parámetros ¿venganza?
Como he amado casa situación en que lo hice
Pero es que no lo tiene
Podría serlo…
Vamos mujer, abre esas piernas al demonio mismo como tanto lo deseaste. No pasaremos más allá de la propia tumba.
Un brindis de reconciliación
Fuiste tú, no tengo idea pero al carajo mismo con aquello
¡Silencio, señores jueces!
¡Tranquilo, la victoria no se gana con solo una batalla!
Sin embargo está vació, desde aquí arriba se siente calido y sorprendente. Dudo que alguna vez quiera rebozarlo, sin embargo, cuando ocurra en falso pánico volveré a golpearlo hasta morir…que dulce belleza: el miedo fingido que crezca y revele su presencia. Interminable dolor asumido como merecido pago, fue la única manera de enmendar.
El agua corre en el sentido contrario al que debe, aletargado tono de espera. Roja sangre impulsada sin previo aviso, cuando en realidad sabíamos –incluso esperábamos- que eso ocurría…no había vuelta atrás. No hay arrepentimiento.
Muerte, muerte, muerte…la última es razonada y natural…un poco menos química y más poética… ¡PERO MUERTE AL FIN Y AL CABO! Igual que los anteriores, todo desagüe contamina el mismo mar.
Un pequeño abuso y retoque de sus enseñanzas éticas, estéticas, morales y leales…
¡Si, tal como lo crees! Un movimiento en falso por cada paso dado.
De todas maneras ese beso nos llega, sin dolor cargo con sus muertes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario